26 enero 2021

Becarios de la Fundación ”la Caixa”, una comunidad con huella internacional


Tras un año difícil, que sin duda ha hecho mella en todos nosotros, queremos iniciar este 2021 rompiendo una lanza por las huellas en positivo, por esos trabajos que hombres y mujeres de la comunidad de becarios de la Fundación ”la Caixa” han realizado en las ciudades y disciplinas más diversas, y que se viven y recuerdan con una sonrisa, con gratitud, con el reconocimiento al trabajo bien hecho. 

Hoy hablamos con tres becarios de la Fundación ”la Caixa” cuyo trabajo ha traspasado fronteras y ha dejado una huella indeleble en la memoria de muchos. Además, a todos ellos les preguntamos también por las posibles huellas en positivo de esta pandemia. 

Arquitectura, la fusión entre la estética, el uso y el bienestar

Pedro Font-Alba es director de diseño en la oficina en Londres de KPF, una de las principales firmas de arquitectura del mundo. Entre sus obras destaca la participación en el diseño del Aeropuerto Internacional de Abu Dabi y de la sede de la ADIA (Abu Dhabi Investment Authority). También es cofundador de SCAN (Spanish Contemporary Art Network), una plataforma digital que nace para ayudar a difundir el trabajo de artistas contemporáneos españoles y latinoamericanos en el Reino Unido.

Imagen: Aeropuerto Internacional de Abu Dabi, Kohn Pedersen Fox

Satisfacción y responsabilidad son las palabras con las que Font-Alba describe sus sentimientos cuando piensa en sus obras repartidas por el mundo o en los millones de personas que pasean por ellas. “Es esencial dedicar el mayor esfuerzo intelectual y creativo para idear, en cada proyecto, espacios que no solo funcionen óptimamente, sino que además contribuyan al bienestar y enriquecimiento del usuario”.

En el año 1996, Pedro recibió una beca de la Fundación ”la Caixa” para realizar un máster de arquitectura en el University College de Londres. Ello supuso un punto de inflexión en su carrera y lo llevó a trabajar en la empresa en la que se encuentra aún a día de hoy. “Fue una experiencia transformadora en mi manera de afrontar el proyecto arquitectónico, desde la innovación, la originalidad y lo multidisciplinar”. 

Pedro Font-Alba

A pesar de que los efectos de la pandemia en su sector son amplios y seguramente duraderos, Font-Alba se mantiene optimista de cara al futuro. “La experiencia de estos meses dejará también un legado positivo en la aceleración de ciertas tendencias que considerábamos importantes, pero que se enfrentaban a ciertas inercias, como por ejemplo sostenibilidad, bienestar en el lugar de trabajo, flexibilidad de jornada laboral y trabajo remoto, entre otros. En KPF, estamos muy ilusionados con nuevos proyectos que contribuirán a la revitalización de ciudades europeas en Alemania, Italia, Francia, España y Portugal, entre otros”. 

El arte, entendido como una experiencia transformadora

José Carlos Casado es un artista polifacético. Sus obras combinan el vídeo, la animación 3D, la fotografía y la escultura para crear experiencias únicas. Muchas de ellas se han expuesto en parques o festivales, como el Marcus Garvey Park en Harlem o el archiconocido Sundance Film Festival, aunque también en galerías y museos de todo el mundo, desde Chelsea en Nueva York hasta La Fábrica en Madrid, pasando por China, Turquía o Croacia. 

Imagen: “Community: You never really know your own language until you study another”, 2019, Rufus King Park, NY. Foto: @CasadoArt

“Me atrae mucho la idea de que alguien que normalmente no visita galerías o museos pueda disfrutar de arte directa o indirectamente, yendo a verlo porque un amigo se lo recomendó, o pasando a diario de camino al trabajo. He creado esculturas de arte público que se convirtieron en parte del tejido de un barrio”.

Como artista, sus obras le permiten interpretar libremente algo que en teoría, comenta Casado, no le corresponde. Y eso, precisamente, es lo que considera que es el poder del arte. “El valor de un proyecto público está en las conversaciones que se crean y en cómo el arte puede cambiar la forma en que vemos y entendemos nuestro entorno”.

Imagen: José Carlos Casado, con su reloj OFF para Swatch, en su estudio durante una residencia en Shanghai, China.

La beca de la Fundación ”la Caixa” para cursar un máster en arte por ordenador en la School of Visual Arts de Nueva York fue un gran impulso a su carrera como artista en los Estados Unidos y más tarde, de éxito internacional. “Nunca sabemos qué habría pasado si algo no hubiese sucedido. Pero el recuerdo de la beca es todavía una de las grandes alegrías de mi carrera”.

En cuanto al ámbito personal, se muestra orgulloso de la fundación NY/Anantapur, que él mismo creó para recaudar fondos para construir escuelas en India. Este proyecto nace de su vínculo con la Fundación Vicente Ferrer. “Llevo más de 25 años apadrinando niños a través de esta fundación. En un viaje por la fabulosa India, tuve la oportunidad de visitarlos y quedé impresionado con su trabajo. Cuando volví a Estados Unidos decidí involucrarme”. En poco más de un año, NY/Anantapur consiguió recaudar fondos para construir dos escuelas, y son ya más de 500 niños los que han recibido una educación de calidad.

Actualmente, está trabajando en una comisión pública permanente para un colegio de la ciudad de Nueva York que se ha retrasado por la pandemia, pero espera acabar pronto y volver también a las experiencias únicas que el arte presencial ofrece. “Ver en pantalla una obra que fue creada para ser vivida en persona no tiene nada que ver con la experiencia para la que fue concebida. Lo digital se ha expandido y es estupendo, pero en cuanto volvamos a una normalidad las exposiciones presenciales volverán”.

Nada es más internacional que la música

Victoria de la Vega es compositora y pianista, y desde hace unos años reside en Los Ángeles, la meca de Hollywood. Ha trabajado con personalidades como Hans Zimmer, Heitor Pereira y Tom Holkenborg, con los que ha creado obras para películas tan conocidas como Madagascar 3, El caballero oscuro: la leyenda renace, 12 años de esclavitud o Los Minions.

Imagen: Victoria de la Vega por Andrea Santolaya, fotógrafa y becaria de la Fundación “la Caixa”

Empezó a componer música para cortometrajes a través de una clase de film scoring (música cinematográfica) y, desde entonces, ha dedicado todo su esfuerzo a su pasión. “No tienes un horario definido, trabajas todos los días y a todas horas. Lo que haga falta para la película”.

El orgullo y la responsabilidad de aportar una banda sonora que esté a la altura de la película es fruto del esfuerzo. “No te puedes conformar con la primera idea que se te pasa por la cabeza, tienes que buscar, experimentar, modificar, ir más allá y llegar a algo que a ti personalmente te emocione, te mueva o te sorprenda, porque si no tampoco les aportará nada a los demás”.

La carrera de Victoria despegó tras cursar un máster en la Manhattan School of Music, en Nueva York, gracias a una beca de la Fundación ”la Caixa”. “Me dio la oportunidad de explorar nuevas posibilidades musicales. Nueva York es una ciudad con una riqueza y calidad musical impresionante. Vivir y estudiar dos años ahí con la libertad económica que te da la beca es una oportunidad única. Te abre la mente y me permitió colaborar con todo tipo de músicos y artistas”.

Pero no olvida sus orígenes, ni en España se olvidan de ella. Hace unos meses, se estrenaba el documental Dehesa, el bosque del lince ibérico, dirigido por Joaquín Gutiérrez Acha, cuya banda sonora firma De la Vega. Es la primera película española en la que ha trabajado. “Componer la música para este documental, con esas impresionantes imágenes e historias de comportamiento animal tan increíbles, fue un lujo. Cuando me ofrecieron hacer la música para Dehesa, acepté de inmediato”.

Imagen: Grabación de la Dehesa, el bosque del lince ibérico, con la Budapest Scoring Orchestra.

Su estreno, previsto para marzo del 2020, se pospuso a causa de la COVID-19. “Inicialmente se pararon muchos rodajes y se cancelaron muchísimos estrenos. Ahora se ha empezado a rodar otra vez con nuevas medidas y muchos estrenos se han pasado a plataformas digitales. Hay que adaptarse”.

Pero su futuro se dibuja optimista. Actualmente, está finalizando un álbum con orquesta de cuerdas que grabará con la Budapest Scoring Orchestra a finales de este mes, además de otros proyectos en cartera en España para el 2021 y el 2022. “Esperemos que la gente vuelva al cine con más ganas que nunca, cuando por fin salgamos de esta”.